Vibración músico-corporal: desonancia e implicación.
Bicicleta, pedal, pedal, pedal, velocidad, los escalones próximos, el cuerpo hacia delante: aerodinámica intuitiva, la plaza Lafone, luego de los escalones la extensión óptima de la vereda para poder frenar maniobrando, posiblemente hacia la izquierda (por una tendencia natural en mí). Tantas veces había saltado y nunca había ocurrido nada malo. La mayor velocidad que una rodado 24 y piernas de 10 años podían alcanzar, el salto de 4 o 5 escalones levantando el cuerpo junto con la bici, caer siempre primero con la rueda trasera, enseguida la delantera. Pero no esta vez, algo fue diferente: la rueda trasera tocó el piso, un ruido extraño, jamás escuchado por mí y el dolor fueron una sola cosa: un fierro cortando mi pantorrilla. Un rayo se había quebrado. Llanto y el cuerpo temblando. .