Disquisiciones vespertinas: otra perspectiva, otros problemas.

william-tell(La presente escrita continúa a la publicación anterior, a la que se puede acceder en el siguiente link: Disquisiciones nocturnas)

Pasada la noche, la mañana, el día. Defensa de tesis brillante de una compañera, encuentro con Clarissa por skype, pacientes (hay que buscar otra forma de denominar la personas que ocupan ese lugar en la instancia de consulta, y que no responden para nada a la cualidad de la paciencia) que lo dejan a uno con más cuestionamientos de los que se imaginan.

Todo esto genera otro espacio, otro lugar, otra perspectiva, y esta otra perspectiva no puede separarse de otra producción. Cambia el encuentro, cambian los cuerpos. Cada vez.

La noche produjo reflexiones oscuras, tremendas, fatales, del mundo, de lo que hacemos, de lo que estudiamos, de lo que hacemos con lo que estudiamos y lo que producimos. Y sin embargo, todo eso no es menos cierto que lo que se pueda escribir en este momento.

Me dice Clarissa: "no estás por fuera de la academia, aunque parezca que sí, no lo estás". Se cuestiona otra vez el adentro-afuera, ya que no hay un afuera de la academia... ¿cómo podría estar por fuera de algo que no tiene exterior? Al mismo tiempo: ¿cómo es posible que a alguien se le ocurra que lo que hace en la consulta es independiente del resto de su vida? Y ante esta pregunta de Clari, yo me vuelvo a preguntar, como si mi interior no hubiera escuchado bien: ¿cómo es posible? As ferramentas Clari! Isso! Las herramientas que nos disculpan y exculpan de la desconexión afectiva en el encuentro. La interpretación, el análisis de la implicación, las teorías tatuadas en los huesos... mmm... así que fobia a las ratas... ¿y a que otras cosas peludas le tenés fobia? La interpretación construye por el lenguaje un teatro del inconsciente, pero, me dice Clari, el primer teatro es el del analista, que rostrifica al otro y a sí mismo a través de las significaciones violentas de un afecto no escuchado ni sentido, sino aplastado por la máquina interpretante. Esa herramienta, junto con otras, nos pone en un lugar seguro, donde nos podemos distinguir claramente de un otro que debe ser interpretado. Y así volvemos a nuestra casa, a nuestras prácticas cotidianas, sin que la vida en su total crudeza, nos haya movido un pelo. Así, de esta manera, es que se hace necesario reclamar sobre el desborde relacional del consultorio hacia nuestros espacios más íntimos (ext-imos) que es importante y necesario abordar para que de una vez por todas nos dejemos de joder con el insight, darse cuenta, escansiones teatralizadas y empecemos a cuestionar, "crisificar", dislocar, transformar nuestro mundo circundante en toda su amplitud. Si Clari, a los psicólogos es necesario que nos lo propongan, no viene de hecho que el consultorio tenga algo que ver con el afuera de él. Ni viene de hecho que tampoco haya siquiera un afuera del consultorio.

Así como tampoco hay un afuera de la academia. Y hoy la cosa se puso mucho más dura por este lado. Si no hay afuera de la academia, ¿qué tiene que ver ella con los "cuerpos que no aguantan más"? Cuerpos que explotan, me dice Clari, literalmente. Cuerpos que se meten en un restaurante en París y se explotan haciendo explotar otros cuerpos. Esos son cuerpos que no aguantan más. Ya no es simplemente la lógica de la guerra desterritorializada, sino la de los cuerpos dispuestos a su propia descomposición. Y lo aplanamos bajo la insignia de fanatismo o locura, perdiendo de esa manera la posibilidad, mínima, de comprender algo de todo eso. Y mientras los universitarios piensan, y fundamentan, y razonan, y piden explicitar tamaños de las muestras, y piden triangulación y categorías fiables... al mismo tiempo que los cuerpos explotan, por la dinamita, la pasta, el encierro, o la simple intemperie invernal.

Terminé un artículo que mandé a Athenea. En la puerta de casa anoche se agarraron a botellazos de cerveza. Buscaron tres revisores fiables para evaluar el artículo. Le prendieron fuego el colchón a Marcos, que duerme acá en la esquina, suerte que él no estaba ahí. Después de un año y medio por fin lo publican. Hace un año y medio unos chicos de Río quedaron atrapados en una favela en una guerra entre narcos, uno de ellos terminó en CTI. Añadí el artículo al curriculum, lo que me da puntaje para próximos llamados. En Cisjordania un palestino muere acribillado tras intentar atropellar a un israelí, quien después muere en un hospital. Los editores de Athenea vinieron el año pasado a la facultad financiados por convenios universitarios. El año pasado muchos uruguayos se indignaban porque se les daba un techo a refugiados sirios y no a los propios uruguayos, de los que se quejan que cobran planes sociales a cambio de nada, pero antes de darle un techo a estos sirios de mierda dáselos a esos uruguayos de mierda. La facultad tuvo una explosión de magisters entre 2014 y 2015. Hay cuerpos que explotan.

¿Qué clínica estamos proponiendo?

Comentarios

  1. Incrível Ravi!!!!!!!!!!!!! Palavras Exatas! Estou "afogada" "afogando" nestes sentidos!!!!!!!!! Sem sentidos!!!!!!!!!!!!! Com MIL (1000) sentidos!!!!!!!! A salvar o inconsciente submerso!!!!!!!!!!!
    Kazeredo

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